Las Universidades Tecnológicas en México han desarrollado un modelo educativo en cercana vinculación con el sector laboral y que responde al entorno socioeconómico de cada región que se enfoca en una enseñanza con sentido humano e integral, que permite que sus egresados desarrollen competencias profesionales y a su vez fortalezcan su autoestima, sentido de responsabilidad, capacidades de comunicarse, de resolver problemas y de tomar decisiones, de manera que el egresado sea capaz de trabajar contribuyendo a su propio desarrollo y al de su región con oportunidad y pertinencia. (Coordinación de Universidades Tecnológicas, 2010).